De sabios es reflexionar...



"Es muy peligroso, Frodo, cruzar la puerta", solía decirme. "Vas hacia el Camino, y si no cuidas tus pasos, no sabes hacia dónde te arrastrarán".

Frodo Bolsón, citando a su tío Bilbo.
El Señor de los Anillos. J.R.R. Tolkien
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lunes, 21 de noviembre de 2016

Tu Otoño

Hace un tiempo escribí una canción...se llamaba el otoño. Y su última frase decía "puede que el tiempo traiga un otoño mejor". Nada más real, nada más acertado. Este, el de hoy, es el bueno, el de verdad. El que siempre había esperado. Felicidades pequeña, este es Tu Otoño.
Alguna vez me has dicho
que no quieres leer,
que te duelen mis canciones, mi pasado.
Que te cuesta creer, que eres todo para mí, que te asusta,
que me vaya de tu lado.
Por eso amor, te canto,
y esta vez me has de escuchar,
que este otoño es el que yo siempre he esperado.
Que yo siempre te soñé, que vivo pensando en ti, que al fin encontré a quien siempre había buscado.
Y este otoño es para tí,
este otoño es mi regalo,
el otoño más perfecto
que yo nunca he imaginado.
Y si tiene que llover,
junto a ti estaré mojado
y que el viento del otoño,
no me aparte de tu lado,
Que sólo me lleve a tí
Que sólo sople por tí
Que sólo vivo por tí...
¡Que eres todo cuanto amo!
De ahora en adelante,
mi pequeña, has de saber,
que si canto cuando se caigan las hojas,
lo haré pensando en ti, tu piel será mi papel, y mi piel será todo lo que tu mojas.
De sudor y lágrimas,
pero de felicidad,
que mi mano sólo escriba en tus caderas,
Que tu luz me guiará, que nunca me alejaré, que convertiste el otoño en primavera.
Y este otoño es para tí,
este otoño es mi regalo,
el otoño más perfecto
que yo nunca he imaginado.
Y si tiene que llover,
junto a ti estaré mojado
y que el viento del otoño,
no me aparte de tu lado,
Que sólo me lleve a tí
Que sólo sople por tí
Que sólo vivo por tí...
¡Que eres todo cuanto amo!
 

miércoles, 24 de junio de 2015

Veinti...últimos.


A algunos quizás les parezca ridículo. 
Otros lo entenderán perfectamente. 
Se acaban los veinti...y la siguiente parada son los 30.
Puede parecer un paso intrascendente...pero al menos para mí, no lo es. Tiempo de inseguridades, de crisis vitales cada 20 minutos, de sensación de vértigo y vacío, de no haber alcanzado nada de lo que te proponías, de no tener nada claro a dónde vas...
O de echar la vista atrás, y comprobar como has ido saltando uno a uno todos los obstáculos que la vida te va colocando, de como te has ido equivocando, pero aprendiendo de cada error, y de mirar hacia adelante con más esperanza que miedo...o eso creo.
En cualquier caso, esto es lo que siento...y así es como mejor me expreso...


Los que se piensan viejos, pensarán
que apenas acabo de empezar,
los jóvenes que vienen tras de mí,
aun tienen mucho tiempo para andar.

Y aunque no sean muchos, es verdad,
lo cierto es que fue duro el caminar,
subidas y bajadas, y al final,
seguir subiendo cuestas, nada más.

Pero un buen amigo me recuerda,
que los aciertos van ganando la partida,
que sólo pierde el que primero se retira,
y yo no tengo la intención de abandonar.

Que veintinueve solamente es una cifra,
que lo que importa es cómo eliges caminar,
en este viaje con billete sin destino,
que lo que importa es el camino, no llegar.

Y viajarás sin mapa, y dudarás,
mil veces no sabrás a donde ir,
sientes que el tiempo apremia, y que quizás  ,
llegaste a tu destino sin salir.

Y me siento perdido, cada vez,
que giro la cabeza, al comprobar,
que ha habido algún que otro traspiés,
que cien veces me he vuelto a equivocar.

Pero un buen amigo me recuerda,
que los aciertos van ganando la partida,
que sólo pierde el que primero se retira,
y yo no tengo la intención de abandonar.

Que veintinueve solamente es una cifra,
que lo que importa es cómo eliges caminar,
en este viaje con billete sin destino,
que lo que importa es el camino, no llegar.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Primavera

Me invitaste a compartir tu compañía,
y aun recuerdo algún detalle, quizá dos,
dos bebiendo en aquella casa vacía,
dos bailando como un pato en tu salón.

Y la tarde se fue yendo en un suspiro,
discutiendo sobre música y alcohol,
me ganaste alguna apuesta y varias uñas,
¿como quieres que ahora toque está canción?

Primavera  comenzabas con desgana,
21 casi ausente de color,
marzo llueve algunas veces en mi cama,
y la lluvia me recuerda tu calor.

Y aunque se que aquello fue solo un momento,
que mañana me dirás que fue un error,
se me han roto un par de muebles aquí dentro,
y no logro desprenderme de tu olor.

Despreciamos el reloj y la cordura,
y la brújula marcaba tu colchón,
y tu boca fue la más dulce locura,
el error más bello fue tu habitación.

Y aunque se que esto me va a doler un tiempo,
porque tu vienes de Marte, yo de Orión,
cuentan que ya han visto mis naves ardiendo,
fue tu guerra quemando este corazón.

Y a tu lado no dormir, pensando,
que la suerte me sonríe, y el olor,
de tu cuello, de tu espalda, estoy soñando...
Primavera que florece en mi balcón.


domingo, 26 de octubre de 2014

Otoño

Aunque no es la canción que hubiese querido escribir, entre apuntes de madrugada y acordes de domingo por la mañana, esta es la que ha salido...y probablemente así tenía que ser. 



"La esperanza es un buen desayuno, pero una mala cena". Mis agradecimientos a quién me hizo comprender esto, y otras cosas, y a Sir Francis Bacon, por prestarme esta idea.
Porque prácticamente de cualquier cosa se puede extraer algo bueno y algo bello...Otoño.


Se conocieron una noche de verano,
una sonrisa, un tatuaje en una mano,
varias cervezas en aquel viejo portal,
noches sorpresa, una historia por contar.

Vencido el miedo, nada tenían que perder,
llegó el otoño y se volvieron a ver.
murieron hojas, de árboles, de calendarios,
nacieron vientos, sentimientos incendiarios.

Aquel otoño prometía algo que nunca llegó,
y poco a poco la evidencia le fue mostrando su error.
Y con el tiempo comprendió que aunque sea buen desayuno,
la esperanza por las noches no causa placer alguno.

Él decidió apostar, vencer al miedo,
ella intentó explicarle bien el juego,
El se negó a entender aquellas reglas,
no comprendió, prefirió jugar a ciegas.

Soñó con ser el sofá de su descanso,
curar sus miedos, vencer a su desencanto,
cambiar, quizá, el destino de su historia,
ganar, tal vez, un trocito en su memoria.

Aquel otoño prometía algo que nunca llegó,
y poco a poco la evidencia le fue mostrando su error.
Y con el tiempo comprendió que aunque sea buen desayuno,
la esperanza por las noches no causa placer alguno.

Al fin perdió, y aunque estaba sobre aviso,
siguió insistiendo, siguió haciendo lo que quiso.
Ahora da igual, ya no puede seguir siendo,
aquel idiota que sigue creyendo en cuentos.

Pero al final, ganó lo más importante,
la conoció, y quizás ya fue bastante.
Y disfrutó, de sus ojos, de su voz,
puede que el tiempo...traiga un otoño mejor.





miércoles, 24 de septiembre de 2014

Y puede ser...

Esta canción la tenía guardada al fondo del cajón...¡y aún no se muy bien por qué! Habla de algo ya pasado, algo que ahora mismo queda bastante atrás, aunque sucediera hace no demasiado tiempo. Sin embargo habla de algo maravilloso, de un punto de inflexión en mi vida, de darme cuenta de que volvía a ser capaz de muchas cosas...y que merecía la pena seguir descubriendo mil cosas más. 

Casi por sorpresa, una noche de concierto
te vi por primera vez, soñaba estando despierto,
pero nunca es tarde, dicen, si la dicha es buena,
el concierto fue un desastre...pero mereció la pena.

Porque una casa cerrada, necesita abrir las puertas,
quitarle las telarañas, desechar las cosas viejas,
y cuando yo ya creía haber perdido las llaves,
entraste sin mi permiso, rompiendo mis ventanales.

Y puede ser que este camino
no lleve a ninguna parte,
y puede ser que no me atreva,
que jamás llegué a besarte,
pero da igual, eso no importa,
ahora sí tiene sentido,
que soy capaz, que puedo amar…
¡que por fin me siento vivo!
  
Meses después, en un lugar, pequeñito y escondido
Extrema y dura lo llaman, paraíso desconocido.
te volví a ver, te descubrí, comencé a verlo muy claro,
y sin querer, y sin saber…de ti me había enamorado.

Porque ya me había olvidado de este extraño sentimiento,
aprendí a vivir solito, sin princesas en mi cuento,
y una vez más me doy cuenta, de que estaba equivocado,
 que se puede ser feliz, que te quiero aquí a mi lado.

Y puede ser que este camino
no lleve a ninguna parte,
y puede ser que no me atreva,
que jamás llegué a besarte,
pero da igual, eso no importa,
ahora sí tiene sentido,
que soy capaz, que puedo amar…
¡que por fin me siento vivo!



miércoles, 6 de agosto de 2014

No quiero caminar a solas

Mala costumbre es mentir...pero más feo aun es mentirse a uno mismo.
Y el tiempo coloca cada cosa en su sitio.
Por tanto, sabio es reconocer...y reconocerse. No mentiré, no dire que no he disfrutado de estos 4 años, de la libertad prácticamente absoluta, de hacer y deshacer a mi antojo, sin dar cuenta de nada a nadie.
Pero tampoco mentiré ahora. Siento que ese tiempo ya ha pasado, que ya he saciado mi apetito de libertad y soledad.
Mi espíritu (y mi cuerpo, por qué no decirlo) piden a gritos algo diferente. No algo...sino a alguien. Alguien a quien no conozco (o sí, quién sabe), alguien a quien espero, a quien anhelo...y tristemente, alguien que no llega.
Una amiga me ha dicho que esto es una canción de amor propio...yo prefiero verlo como una canción protesta...contra la soledad.
Porque no quiero caminar a solas...


Pienso, y a veces pienso demasiado,
solo quisiera, tenerte cerca, aquí a mi lado,
te echo de menos antes de haberte conocido,
echo de menos todo lo que aún no hemos vivido.


Siento, y a veces siento demasiado,
me siento solo, quizás perdido, quizá olvidado,
extraño abrazos, caricias que aún no he recibido,
besar tus labios, coger tus manos, soñar contigo…


Y quien pensó en este camino,
no lo hizo para caminarlo a solas,
y si alguien marca mi destino,
quizás se acuerde de mí de una vez por todas…
Que estoy cansado y harto de soñar,
que me esperas cada noche con mil besos,
quiero ya dejar de imaginar,
quiero calarme de ti, amor, hasta los huesos.



Creo, y a veces creo demasiado,
creo en fantasmas, creo en mis miedos, desenfrenados,
y apenas logro retenerlos,
darme un respiro, creer en mí, empezar de nuevo.


Amo, y a veces amo demasiado,
pero no temo morir por haber dado,
hasta el último aliento de mi vida,
por encontrarte, besarte, amarte, curar mi herida…

Y quien pensó en este camino,
no lo hizo para caminarlo a solas,
y si alguien marca mi destino,
quizás se acuerde de mí de una vez por todas…
Que estoy cansado y harto de soñar,
que me esperas cada noche con mil besos,
quiero ya dejar de imaginar,
quiero calarme de ti, amor, hasta los huesos

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Gracias por lo vivido

Esta canción simplemente es lo que su nombre indica, el agradecimiento a todas las personas que han pasado, que ahora mismo están, y a aquellas que han de pasar por mi vida, por lo que han dejado, por lo que están dejando y por lo que dejarán en ella. De bien nacido es ser agradecido, asi que gracias a todos!


Miro las fotos, viejos recuerdos,
o no tan viejos, de antesdeayer,
una sonrisa asoma en mi cara,
aunque se bien que no han de volver.

Todas las risas, cada momento,
no tienen precio, y has de saber
que guardo todo, aquí bien adentro,
toda la vida…toda la vida recordaré…

Gracias por lo vivido,
por haberos conocido,
por haber subido en mi tren,
gracias por lo que ha sido,
por lo que hemos compartido,
cada momento, y son más de cien,
siempre vivirán conmigo,
nunca caerán en el olvido,
gracias por todo…que os vaya muy bien.

Y aunque a fuerza de experiencia,
de tropezarme y de caer,
de comprobar que la inocencia,
no está de moda y te hace perder,

no me arrepiento ni un momento
de todo aquello que regalé,
porque a la larga, pasado el tiempo,
guardé lo bueno…lo malo lo olvidé

Gracias por lo vivido,
por haberos conocido,
por haber subido en mi tren,
gracias por lo que ha sido,
por lo que hemos compartido,
cada momento, y son más de cien,
siempre vivirán conmigo,
nunca caerán en el olvido,
gracias por todo…que os vaya muy bien.

Algunos ya os habéis marchado,
muchos otros estáis por llegar,
gracias a todos por lo aportado,
sea bueno o malo, me ha de enseñar,

Y a todos los que no habéis llegado,
espero inquieto, lo que será,
lo que reiremos, lo inesperado,
lo que aun me queda por disfrutar.

Gracias por lo vivido,
por haberos conocido,
por haber subido en mi tren,
gracias por lo que ha sido,
por lo que hemos compartido,
cada momento, y son más de cien,
siempre vivirán conmigo,
nunca caerán en el olvido,
gracias por todo…que os vaya muy bien.

Gracias por lo que queda,
por las lijas y la seda,
que aun me quedan por vivir,
gracias por todo lo que me espera,
cada trazo, de este dibujo que es mi vida,
por cada abrazo,
por cada risa, cada beso...

GRACIAS

lunes, 8 de noviembre de 2010

Recuerdo, y sin embargo...

Recuerdos, solo recuerdos, alfileres que se clavan, y que hay que ir sacando poco a poco de la piel, de la cabeza, del corazón...recuerdos, al fin y al cabo, sólo eso, recuerdos...







Recuerdo aquel viaje al sur,

un par de asientos que compartir,
un largo trecho en un autobús,
junto a su hombro poder dormir.

Recuerdo aquel viaje en tren,
a un pueblecito cerca de aquí,
un frio febrero junto a un andén,
un telesilla, sin un esquí…

Y sin embargo hoy resulta todo tan lejano,
y se me escapa el comprender,
que justo ayer te cogía de la mano,
disfrutaba cada atardecer,
y sin embargo hoy me descubro fracasado,
contemplándote partir,
apoyada en otro hombro, aferrando otra mano,
alejándote de aquí,
y lo que ayer parecía para siempre,
toda una vida por compartir,
se deshace entre mis manos, se muere entre mis brazos,
hazme un favor,
dame una abrazo antes de salir.

Recuerdo aquella mañana,
aquella cama, aquél cojín,
aquella chica a él abrazada,
aquellas dudas no tenían fin.

También recuerdo aquella trampa,
aquel anzuelo que al fin mordí,
rebobinando una bossanova,
el primer beso que recibí.

Recuerdo aquel largo viaje en coche,
cuando la rueda nos reventó,
aquel paseo junto a la playa,
casi una selva nos pareció.

Recuerdo tardes tan clandestinas,
tu abuela en casa, yo en el sofá,
recuerdo aquellos recreos juntos,
clases fumadas…felicidad.

Recuerdo, en fin, casi cualquier cosa,
pequeña o grande, recuerdo igual,
recuerdo anochecer en un banco,
acompañarte hasta tu portal.

Recuerdo siempre que cada día
me preguntaba al despertar,
si todo aquello era mentira,
si aquel sueño era real,
recuerdo bien como cada día,
aquel milagro se hacia verdad,
ahora ya no creo en los milagros,
ahora te fuiste, ahora ya no estás…

Y sin embargo hoy resulta todo tan lejano,
y se me escapa el comprender,
que justo ayer te cogía de la mano,
disfrutaba cada atardecer,
y sin embargo hoy me descubro fracasado,
contemplándote partir,
apoyada en otro hombro, aferrando otra mano,
alejándote de aquí,
y lo que ayer parecía para siempre,
toda una vida por compartir,
se deshace entre mis manos, se muere entre mis brazos,
hazme un favor,
dame una abrazo antes de salir.

jueves, 21 de octubre de 2010

Campo de la Estrella

Rúa do Vilar, Santiago de Compostela.
Esta canción está dedicada a la ciudad más especial del mundo entero...al menos para mí. Quizá no sea la más bonita, la más grande, ni la más vieja ni la más interesante...pero es la que más ha tocado mi corazón. Se lo merecía...Gracias, Santiago de Compostela.

Entre sombras y lluvias, bajo tus soportales,
se besan dos chiquillos, un par de colegiales,
mientras voy paseando por la Rúa do Vilar,
estas calles mojadas jamás las he de olvidar…


Esa mágica noche, escuchando a la tuna,
pelando con ellos por alguna tontuna,
mi guitarra compite con su alegre cantar,
esa plaza mojada jamás la he de olvidar…

Y aun recuerdo con fuerza cuando te conocí,
y corría alocado después de recorrer,
aquel largo camino y llegar hasta ti,
y postrarme en tumba, y dejarme caer…

Aun recuerdo aquel túnel , y el gaitero que allí,
regalaba sus notas al peregrino aquel
que llegaba a su encuentro, todo lo que viví,
aquel largo camino que sólo hice por Él…

Donde acaba el camino, allí te he de encontrar,
donde unen sus pasos, nuestros pies al llegar,
hasta tu nombre es bello, Campus Stellae
el campo de la estrella, que desde el cielo cae…
Tus piedras guardan vida, y hasta para el que no cree,
recorre tus rincones, y despierta su fe,
al olor del incienso deja su alma volar,
junto al botafumeiro quizá pueda encontrar…

Entre gotas de lluvia yo te ví amanecer,
aquellas nubes grises que no dejaban ver
un cielo soleado y quizá distraer,
mis sentidos, mi alma, y llegar a perder,
el tesoro que encierras, entre plata y metal,
el secreto que guardas, si es verdad me da igual,
yo se bien lo que siento cuando vuelvo a ti,
y aunque nadie me entienda, se bien lo que viví,

entre aquellas columnas, delante de tu altar,
me sentía pequeño, me sentía volar,
me sentía seguro, al calor de tu hogar,
me sentía querido, deseando abrazar,
a cualquier peregrino, sentado junto a mí,
a cualquier pequeñajo que pase por allí,
y mostrarle cariño, y dejarme llevar,
olvidar todo el odio y empeñarme en amar…

Donde acaba el camino, allí te he de encontrar,
donde unen sus pasos, nuestros pies al llegar,
hasta tu nombre es bello, Campus Stellae
el campo de la estrella, que desde el cielo cae…


Tus piedras guardan vida, y hasta para el que no cree,
recorre tus rincones, y despierta su fe,
al olor del incienso deja su alma volar,
junto al botafumeiro quizá pueda encontrar…

lunes, 27 de septiembre de 2010

Amor de nicotina

A ver cómo te cuento esto,
sin hacerte demasiado mal,
cuando tú siempre has estado dispuesto,
ahora te tratan como a un simple ilegal.
Pero lo siento, ya no puedo permitirlo,
no ha de pasar ni un solo día más,
esto se acaba, tendremos que admitirlo,
me voy, te dejo, no volveré jamás…







Y me convenzo, trato de repetirlo,
pero no puedo, si lo he intentado ya,
más de mi veces, y nunca conseguirlo,
has de marcharte, para no regresar,
y aunque me cueste, te tengo que dejar,
lo siento, cielo, no me vuelvas a llamar.

Llámame falso, escúpeme en la cara,
no tengo arreglo,¡ si es que te tengo aquí,
mientras escribo estos ingratos versos,
yo no te suelto, te tengo junto a mí!
Tantas historias hemos vivido,
estando juntos, de ti he aprendido,
junto a tu aroma, yo he crecido,
he sido alegre…y me entristecido.

Gracias cariño, siempre recordaré,
aquellas noches en las que te utilicé,
para calmarme y dormir la soledad,
para olvidarme y en tu sabor ahogar,
toda mi angustia, todo mi malestar,
y si no estabas…te buscaba en el bar.

Pero no niegues que yo también te amé,
y hasta mis labios recuerdan lo que fue,
aquellos besos que me quisiste dar,
nunca te dije que te fuera a olvidar,
y compartimos los mejores momentos,
un fin de año, un funeral, un casamiento,
junto a mi pecho siempre ibas tú conmigo,
en el verano, o dentro de mi abrigo,
y con los años tu podrás presumir,
que nunca nadie pudo jamás llegar,
tan dentro mía, y en mi pecho sentir,
tu dura huella, tu olor al respirar…

Bueno, amor mío, te voy dejando,
que mis dineros, me estás costando,
y aun no te has ido, y estoy llorando,
te echo de menos, no sabes cuánto.

Pero algún día me alegraré
de este momento, y olvidaré,
todo aquel tiempo que te necesitaba,
aquellos años de tos en la mañana,
aquellos años de humo en las paredes,
y el cenicero…quédatelo si quieres…




Esta canción se la dedico al mayor amor que he tenido en la vida...el tabaco, y me despido de él, se que dentro de muy poco nuestra relación se acabará, pero dicen que de bien nacido es ser agradecido, y esta canción es mi peculiar forma de darle las gracias por haber estado conmigo siempre, en los momentos más duros y en los más felices, aunque a veces me traicionaba y desaparecia, y tenía que ir a comprarle de nuevo al bar más cercano.

Adios, amigo mío.

lunes, 20 de septiembre de 2010

La Plaza de San Nicolás

Plaza de San Nicolás, Granada
No se si seré original, pero de momento no conozco a nadie al que se le haya ocurrido la brillante idea de escribirle una carta a una plaza. Una plaza en la que tan solo pasé unos minutos de mi vida, pero una plaza que ya forma parte de mí. Sí, quizá se me está llendo la pelota, pero quería escribirle una carta a la Plaza de San Nicolás (de la cual me costó horrores aprenderme el nombre). Es una placita preciosa situada en el barrio granadino del Albaicín, y tiene las mejores vistas de la Alhambra y de Sierra Nevada detrás. Es un lugar que todo aquel visita Granada ha de pasar por él. Si vais, acordáos de mí, y de esa plaza, y preguntadle si le llegó mi carta, y decidle que algún día le cantaré esa carta allí mismo...


Y no se muy bien por qué,
te recuerdo en esta noche,
y no se muy bien por qué,
estoy lleno de reproches,
aunque miento si no digo,
que en tus muros fui feliz,
aunque miento si no digo,
que quiero regresar a ti.

Tan pequeñita, allí escondida,
en aquel barrio tan peculiar,
lugar de duende, rincón de arte,
lugar perfecto para soñar,
junto a la Alhambra, cuento viviente,
escucho a aquel gitano cantar,
miré a la luna, miré a sus ojos,
era cuanto podía desear.

Los dos subimos, poquito a poco,
los escalones de aquel lugar,
el Sacromonte, lugar distinto,
lleno de cuevas donde enterrar,
lo que ahora queda de aquellos días,
recuerdos vivos, que han de quemar,
aquellos días, Sierra Nevada,
último puerto donde atracar.
Preciosa plaza, junto a mi pecho,
toda mi vida te he de llevar,
en ti vivimos aquellos ratos,
últimos besos que disfrutar,
y yo te juro que algún buen día,
con mi guitarra he de regresar,
a recordarte aquellos momentos,
y junto a la Alhambra poder cantar.

Bueno pequeña, ya me despido,
dentro de un tiempo yo te iré a ver,
sólo que solo, no acompañado,
las cosas ya no son igual que ayer,
te contaré junto a mis acordes,
que aquella que iba junto a mí,
dejo su amor en aquellas calles,
quiso volar y yo la perdí.
Dale recuerdos a aquel proscrito,
que junto al río se ha de arrastrar,
aquel paseo, sitio maldito,
que mi destino a él quiso amarrar,
y aunque he luchado a brazo partido,
él lleva todas las de ganar,
¿no le conoces, tan presumido?,
Yo te lo muestro, tu has de escuchar.

Que junto al río, al pie de la Alhambra,
en el Albaicín tengo mi lugar,
tengo una calle, lleva mi nombre,
y el de tantos que han de soñar,
con lo pasado, lo que tuvieron,
lo que ahora aprenden a valorar,
es el Paseo de los Tristes,
bonito nombre para olvidar.
Bueno plazuela, lugar de ensueño,
cuida del barrio y del mirador,
gracias por todo lo que he vivido,
junto a tus calles y tu calor,
dale por mí gracias a Granada,
que ella te guarda en su interior,
muy pronto volveremos a vernos,
vuelve a mis sueños junto a su amor.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Cortadme la cabeza

Esta canción es una despedida. Una despedida que sé que todavía no puedo afrontar, pero que sin duda tengo que hacer realidad, más tarde o más temprano. Una despedida de todo aquello que viví, que sentí, que siento y que, no se durante cuanto tiempo más, sentiré. A veces queremos probar nuestras fuerzas, pensando que somos más fuertes de lo que realmente somos. Qué fácil es equivocarse, y qué duro es besar de nuevo el suelo. Desandar lo andado, desaprender lo aprendido, para poder volver a andar, para poder seguir aprendiendo.


Cuando el humo se va, todo queda vacío,
y la noche ha pasado, pero me encuentro perdido,
mis pulmones recuerdan, los dejé malheridos,
de tanto fumar, para encontrar el olvido.

Las cenizas aun arden, me creía muy fuerte,
pero he descubierto, por desgracia o por suerte,
que no soy ese tipo tan seguro y extraño,
que aun la sigo buscando, a costa de hacerme daño.

Cortadme la cabeza, no quiero recordar,
quiero tirar pa´lante, quiero desconectar,
de este puto pasado, que no me deja andar,
quiero seguir viviendo, sin tener que fumar…

Pero es que tanto pesa, tantos años vividos,
tanta lágrima seca, tantas horas dormido,
perdiéndome en el sueño, en el que aun no te has ido,
y otra vez despertar, afrontar lo sucedido.

Entre vino y caladas, busqué un oasis tranquilo,
donde poder descansar, donde enterrar mis sentidos,
pero regresas tan bella, tan normal y perfecta,
y otra vez a soplar, queriendo apagar la mecha.

Son tantas las virtudes, y tan pocos los vicios,
¿cómo podré olvidarte, sin sacarme de quicio?
Y es que hoy he vuelto a verte, y casi sin querer,
queriendo no quererte, he vuelto a caer.

Cortadme la cabeza, no quiero recordar,
quiero tirar pa´lante, quiero desconectar,
de este puto pasado, que no me deja andar,
quiero seguir viviendo, sin tener que fumar.

Pero es que tanto pesa, tantos años vividos,
tanta lágrima seca, tantas horas dormido,
perdiéndome en el sueño, en el que aun no te has ido,
y otra vez despertar, afrontar lo sucedido.

Y supongo que ahora, tendré que volver a empezar,
desandar lo caminado, y buscar otro lugar,
donde esconderme del fuego, donde esconderme de ti,
porque he luchado y no puedo, porque contigo aprendí,

y ahora tengo que intentarlo, tengo que desaprender,
pero contigo a mi lado, me siento incapaz de ver,
no volveré a la refriega, volví a aprender la lección,
no mediré más mis fuerzas, las guardaré en un cajón,

porque ahora he visto, con miedo, que conté mal al pesar,
creyendo que me sobraban, no tengo ni pa´ empezar,
y entre humo y tragos de whisky, no puedo esconderme más,
tengo que andar mi camino, me tengo que levantar.

Cortadme la cabeza, no quiero recordar,
quiero tirar pa´lante, quiero desconectar,
de este puto pasado, que no me deja andar,
quiero seguir viviendo, sin tener que fumar.
Pero es que tanto pesa, tantos años vividos,
tanta lágrima seca, tantas horas dormido,
perdiéndome en el sueño, en el que aun no te has ido,
y otra vez despertar, afrontar lo sucedido.

De todas formas te envidio, porque lograste dejar,
esas huellas imborrables, siempre me acompañarán,
yo acaso dejé unos hilos, algunos trazos sin más,
que sin demasiado esfuerzo, pronto se te olvidarán.

Adiós, mi vida, mi niña, no quiero pero es que ya,
debo elegir mi camino, y es que no puedo luchar,
por ignorar lo que siento, siempre que te vuelvo a ver,
mejor no verte, lo siento, quiero dejar de perder.

Cortadme la cabeza, no quiero recordar,
quiero tirar pa´lante, quiero desconectar,
de este puto pasado, que no me deja andar,
quiero seguir viviendo, sin tener que fumar.

Pero es que tanto pesa, tantos años vividos,
tanta lágrima seca, tantas horas dormido,
perdiéndome en el sueño, en el que aun no te has ido,
y otra vez despertar, afrontar lo sucedido.

domingo, 29 de agosto de 2010

Nómadas

Añadir leyenda
Esta no es sólo una canción, es mucho más, es un ejercicio de autoestima, es un homenaje a uno mismo, es el diálogo que he mantenido conmigo mismo, encontrando en mí mismo un amigo, alguien a quien contárle todas estas cosas, alguien a quien hacerle saber que vale, y mucho, y que a pesar de sus circustancias, de su historia, de su "caminar", debe sentirse de orgulloso de lo que es y de lo que hace, y hacerle ver que aún quedan muchas más cosas que vivir juntos...





Mira compañero, que el camino no se acaba, 
mira amigo mío, yo quien más desesperaba,
puedo mirar al frente y seguir desesperando,
puedo seguir jodido, mientras sigo caminando.

Que el camino no se acaba, y aunque ya no hay vuelta atrás,
de los errores se aprende, y de las puñaladas, más.
¿Y cuántas puñaladas llevas ya en el corazón,
y aunque a veces medio loco, y perdiendo la razón,
vamos caminando sin volver la vista atrás,
vamos recorriendo nuestro camino sin más?

Poco a poco, amigo mío, encontramos el lugar,
en el que nuestra vida deseamos amarrar,
y casi sin darnos cuenta encontramos el motivo,
de ver que ese lugar es un furioso fugitivo,
que se nos escapa de las manos al pasar,
que no conseguimos nunca jamás agarrar,
que se burla de nosotros sin parar,
que se pierde en lontananza para ya no regresar…


Ese es nuestro lugar,ese es nuestro destino,
nómadas sin descansar, nuestra casa es el camino,
por amiga una guitarra, y en nuestra salita de estar,
un buen árbol centenario, donde poder reposar,
el lavabo un riachuelo,como espejo servirá,
el reflejo de la fuente,aún sin nada que mirar,
y en la noche las estrellas,y la luna alumbrarán,
nuestra modesta camita, en un parque o en el mar,
y por la mañana pronto, sonará el despertador,
ese sol incomprensivo, nos recuerda sin pudor,
que ha amanecido de nuevo,que comienza un día más,
ahora toca levantarse y volver a caminar,
nómadas en cualquier parte,nómadas sin un lugar…

Mira compañero,ya encontramos el lugar,
nuestra querida morada, nuestro casa, dulce hogar.
El lugar es cualquier parte,allá dónde quieras ir,
y cuando llegues a viejo, siempre podrás presumir,
de vivir en mil lugares,y en ninguno desistir,
de seguir buscando un sitio,y cuando nos toque morir,
diré con la cabeza bien alta,que el más grande fue mi hogar
y mi familia la gente,que encontré en mi caminar.

Y he aprendido, amigo mío,que debes desconfiar,
que cualquiera te la juega,te apuñala sin dudar,
pero eso no es lo más importante,lo importante es mucho más,
lo importante no es la herida,lo importante es no parar,
lo importante es seguir viviendo,lo importante es no dejar
de seguir siendo tú mismo,de seguir siendo capaz,
de aprender de lo vivido,de poder volver a amar,
de ser cada día más listo,de no ser nunca jamás,
el blanco de las mentiras,el idiota que atacar,
lo importante es ser más fuerte,lo importante es ser mejor,
y saber bien lo que vales,conocer bien tu valor,
y quien te cambie por otro,que se joda, el sabrá,
que ha perdido, y qué gana,solo él se lo perderá,
y seguir viviendo libre,y seguir creciendo más,
para demostrar al mundo,que no eres como los demás,
que eres un tesoro perdido,una joya por encontrar,
despreciado sin motivo,siempre buscando un lugar,
donde sentirte querido,donde quieran aceptar,
que tú puedes darlo todo,y también recuperar,
un poco de lo que has dado,aunque te lo hayan robado,
aunque lo hayas regalado,un corazón que habitar…

Poco a poco, amigo mío, encontramos el lugar,
en el que nuestra vida deseamos amarrar,
y casi sin darnos cuenta encontramos el motivo,
de ver que ese lugar es un furioso fugitivo,

que se nos escapa de las manos al pasar,
que no conseguimos nunca jamás agarrar,
que se burla de nosotros sin parar,
que se pierde en lontananza para ya no regresar…



Ese es nuestro lugar,ese es nuestro destino,
nómadas sin descansar, nuestra casa es el camino,
por amiga una guitarra, y en nuestra salita de estar,
un buen árbol centenario, donde poder reposar,
el lavabo un riachuelo,como espejo servirá,
el reflejo de la fuente,aún sin nada que mirar,
y en la noche las estrellas, y la luna alumbrarán,
nuestra modesta camita, en un parque o en el mar,
y por la mañana pronto, sonará el despertador,
ese sol incomprensivo, nos recuerda sin pudor,
que ha amanecido de nuevo, que comienza un día más,
ahora toca levantarse y volver a caminar,
nómadas en cualquier parte,nómadas sin un lugar…


Mira compañero,que al final de este camino,
nos espera algo nuevo,algo parecido al vino,
que mejora con los años,que adquiere un nuevo sentido,
y al final de lo vivido,y viviendo lo prohibido,
suerte que te he conocido,y lo que hemos compartido,
todo queda en estas letras,siempre he hecho lo debido,
he sido fiel a lo que he creido,y mira compañero,
después de todo,tan mal, al final, no me ha ido...

lunes, 2 de agosto de 2010

Mejor durmiendo

Esta canción es fácil, muy fácil de entender para quien se haya sentido así alguna vez, y quizá sea una suma de sinsentidos para quien no haya tenido la oportunidad de vivir lo que he vivido.
Es un lamento, unido a una súplica, es una queja por el dolor y por la ausencia de una explicación lógica a ese dolor, es el llanto del niño que ha perdido el muñeco con el que ha pasado la infancia, aquél que le ha protegido cuando la oscuridad del cuarto amenzaba con crear un monstruo horrendo..., aquel que compartía la cama con el niño todas las noches...
Pero es ese llanto convertido en algo adulto, con todas las implicaciones.
Es, en definitiva, el dolor por perder lo que más se ama, y el deseo, quizá infantil, de seguir durmiendo, porque en el sueño aún se conserva el amor, los besos, las caricias, de quien fue todo en tu vida.
Mejor...durmiendo. (A veces la realidad es demasiado dura, no apetece despertar)

¿Por qué no te vas? ¿Por qué no vuelves?
¿Por qué te espero cada día?
Y por la noche, y en mi cuarto,
apareces todavía…

Y te me cuelas muy adentro,
y es que tampoco quiero echarte,
porque todavía tengo presente,
tu olor, tus besos al despertarte.

¿Por qué alguien disfruta,
jugueteando con mis hilos?
no tengo más, soy una puta,
que no cobra por sus servicios.

Y si te vas, hazlo muy pronto,
pues ya se hace un poco tarde,
vete dentro de hace unos años,
así no tendré que recordarte.

Porque no quiero ser,
un recuerdo en tu memoria,
quiero ser tú quiero ser yo,
quiero un nosotros, nuestra historia.

Y si eso no puede ser,
ojalá no hubiera sido,
ahora no puedo remediarlo,
cómo me pesa lo vivido,
no me pidas que me rinda,
no me pidas el olvido,
no pidas que me imagine,
que nunca hubieses existido.

¿Por qué te vas? ¿Por qué viniste?
¿Por qué me robas cada día
las ganas de seguir luchando,
aquello que yo más quería?

¿Por qué no puedo echarte,
a patadas de mi vida?
¿Por qué te sigo amando?
¿Por qué vuelves sin que lo pida?

¿Por qué eres tanto,
y yo tan poco…?
¿Por qué llegó la despedida?
¿Por qué tú puedes?, no lo entiendo,
¿Por qué no veo una salida?

¿Por qué te miro y no te veo?
¿Por qué soñándote me miras?
¿Por qué no es todo como antes?
¿Por qué ahora vivo de mentiras?

¿Por qué aún lloro cada noche,
si en tu recuerdo ya no existo?
¿Por qué duermo junto a tu foto,
si no me amas, por qué insisto?

¿Por qué no avanzo?, es que no puedo,
me falta todo, tus caricias,
tu corazón, tus lindas manos,
no tengo fuerzas, ni malicia…

Y si vuelves, hazlo muy pronto,
pues ya se hace un poco tarde,
vuelve dentro de hace unos días,
aún no he dejado de añorarte.

Porque no quiero ser,
tan sólo un bonito recuerdo,
quiero algo vivo, algo nuevo,
algo infinito, algo eterno.

Y si eso no puede ser,
gracias por todo lo que ha sido,
que aunque me duela, aunque me mate,
no cambio nada que he vivido,
pero mi amor cómo lo siento,
yo te seguiré esperando,
y si esto es una eterna espera,
esperaré imaginando.

¿Por qué te fuiste?, aún no lo entiendo,
y sin embargo, ya te has ido,
ahora me voy, para mi cama,
a recordar, lo que hemos sido.

Y cada noche esperaré,
que el sueño llegue hasta mi alma,
y cada noche yo te veré,
besándome, con mucha calma.

Y en el sueño, pasearé,
contigo siempre de la mano,
y lloraré cuando despierte,
aunque sé bien que no es muy sano.

Y soñaré que aún me dices,
mi niño, ay, cómo te quiero,
cómo me llevas a tu cama,
cómo me llenas de aire nuevo,
y de mi cama construiré,
nuestro penúltimo refugio,
que aun sabiendo que no es cierto,
mejor soñar que no estar muerto,
mejor mintiendo, que aún me quieres,
mejor durmiendo, que allí tú eres,
la que me ama si no despierto.

En las fronteras de la cordura

Esta canción es un tanto indefinible, porque, como su nombre indica, está escrita en las fronteras de la cordura, ese lugar que todo el mundo teme, pero que en algún momento de la vida (algunos tenemos la suerte o la desgracia de visitarlo más a menudo de lo que nos gustaría), todo el mundo visita. Es un lugar en el cual nada es lo que debe ser, todo se confunde, la opinión más argumentada tiene una validez que dura un segundo, y la opinión más inverosímil se hace fuerte en la locura.
Un lugar de obligada visita, pero no para quedarse, sino para fortalecerse y regresar a la cordura ordinaria...un poco más loco.

En las fronteras de la cordura,

entre los vivos y la irrealidad,
la mente vuela, va disparada,
buscando un sitio donde agarrar.

Me vuelvo loco, ya no se nada,
suplico, muero, ¿Cuándo va a parar?,
esto me puede, todo me supera,
sólo un respiro, sólo una vez más.

Y miro, alrededor de mí,
ellos me miran, no dejan de reír,
son buitres negros, carroñas de alquitrán,
quieren que caiga, ¿es que nunca se irán?

En las fronteras de la cordura,
pierdo de vista la realidad,
pero me agarro con uñas y dientes ,
por más que empujen no me tirarán.

En la aduana del manicomio,
tienen mi nombre, esperando están,
y la camisa tienen preparada,
con sus correas, que asco me dan…

No necesito más que una mirada,
dame tu mano, vamos a volar
olvídate de este puto infierno,
tan solo quiero lo que tú me das.

No se si es mucho, quizá demasiado,
lo que si sé es que no quiero más,
tan sólo tú, tenerte a mi lado,
tan sólo quiero oírte respirar.

Tenerte, pegada aquí a mi piel,
no tengas miedo,¿ pero qué puedes perder?
tan solo quiero que confíes en mí,
tas solo quiero, ¡tenerte junto a mí!

En las fronteras de la cordura,
pierdo de vista la realidad,
pero te encuentro, dulce locura,
sentir sin sentido, hasta no poder más.

Y los cabrones del manicomio,
borran mi nombre, pero esperarán,
me vuelvo loco, soy el más cuerdo,
te tengo a mi lado, qué más me da.

En las fronteras de la locura,
gano de vista la libertad,
siendo tu esclavo, con tus cadenas,
el loco cuerdo vuelve a luchar.

Y los cabrones de mis demonios,
aunque no se rinden, de huelga se van,
por que no pueden, no acaban conmigo,
mientras quede algo, de eso que me das.

El aburridor

Esta canción es una parodia, y a la vez una queja (que de vez en cuando uno tiene derecho a quejarse de lo que quiera), de una situación que he vivido en más de una ocasión, por el mero hecho de ser bastante torpe a la hora de mover mi cuerpo acompasándolo a una música insulsa, poco elaborada y, desde luego, demasiado lejana a mis gustos musicales, rodeado de gente que disfruta como un niño con una piruleta haciendo piruetas y poniéndo posturas estrambóticas con esas mismas "notas musicales", por llamarlas de algún modo...
Dedicada a todo aquel que en algún momento se ha sentido un auténtico Aburridor.

El aburridor (dícese de la persona que aburre, amarga, en resumen, jode el momento a aquellos prójimos que están a su alrededor)


Mírale, ya llega, a dónde se cree que va,
el gesto serio, las gafas puestas, y la mirada pa´qui pa´lla.
Que pintas lleva, no se ha afeitado, directo a la barra va,
no está en su ambiente, se siente raro, que pinta de subnormal.

Luego las manos, ¿dónde meterlas?, ¡el cubata se ha acabao ya!,
se pide otro…, no tiene un pavo, y de allí se quiere largar.
Y el pobre hombre mira pal techo, porque no sabe donde mirar,
mete las manos en los bolsillos, ¿por qué no aprendió a bailar?

Y es que ese es su pecado! El pobre nunca aprendió a bailar,
y no le gusta, no le divierte, lo hace realmente mal,
¿y que culpa tiene si no le sale, si no lo hace mejor?,
le crucifican, le miran raro, ya llega el aburridor.

Que soso eres, muévete un poco, ¿por qué me tienes que amargar?,
y el pobrecillo hace el intento, adiós, que se va a matar.
Dos vueltecitas, cuatro pasitos, uno pa´lante uno pa´tras,
alguien se ríe, el se sonroja, pa qué te metes a torear…

Ahora se cambian a otro garito, venga, nos iremos pa´lla,
ahora la música si que le mola, le falta poco pa vomitar…
Se gira entero, mira a la gente, el que no va pedo sabe bailar,
pero él no bebe, no tiene un duro, suena el “dale, ponte a jugar” (¿¡Cómo!?)

(one, two, three, four, uno, dos, tres, cuatro)

¡Y es que ese es su pecado! El pobre nunca aprendió a bailar,
y no le gusta, no le divierte, lo hace realmente mal,
¿y que culpa tiene si no le sale, si no lo hace mejor?,
le crucifican, le miran raro, ya llega el aburridor.

Ea, pues ya lo sabes, a una academia te has de apuntar,
pa que la gente no se avergüence cuando te vean bailar.
Pero otra opción es quedarte en casa, con tu guitarra, con tu sofá,
mejor no vengas, total, me amargas, así no me jodes la noche más…

Y se te queda una cara de tonto, cara de bobo a lo Mr. Been,
nadie te entiende, a nadie le importa, no eres más que un pobre tontín,
pero te callas, sigues saliendo, sigues tragando sin importar,
que todo lo malo que has hecho, es no haber aprendido a bailar.

¡Y es que ese es su pecado! El pobre nunca aprendió a bailar,
y no le gusta, no le divierte, lo hace realmente mal,
¿y que culpa tiene si no le sale, si no lo hace mejor?,
le crucifican, le miran raro, ya llega el aburridor.

El miedo

Esta es la primera de cuantas canciones he compuesto, por ello, como primogénita, le guardo un gran cariño. Está escrita, efectivamente, en un momento en el pasé miedo, mucho miedo, pero en el que creí que ese maldito miedo no volvería...Como me suele ocurrir muy a menudo, me equivoqué, y el miedo regresó, reforzado, dispuesto a tumbarme por última vez...Por un momento lo consiguió...pero en cualquier caso, siempre quedará esta receta para saber qué hacer en momentos como aquellos...


Cuando crees que todo anda,
cuando sigues el camino,
no te paras, no te vuelves,
crees que tienes un destino.
De repente te das cuenta,
no hay nada bajo tus pies,
estás pisando en el vacio,
lo estás viendo, no lo crees.

Pero es así, nadie te miente,
abres los ojos de una vez,
espabilas, miras al frente,
pero está todo del revés.

Y te preguntas cada hora,
y otra hora te responde,
que no tienes ni puta idea
que te caen golpes…
y no sabes de dónde.

Y no sabes de dónde,
y ni siquiera el porqué
y la verdad, ya no te importa,
tan solo quieres no caer.

Pero ahora te has parado,
el miedo sabe lo que hacer,
no distingue situaciones,
te para en seco, mira a ver.

En donde te has equivocado,
como lo vas a arreglar,
si es que acaso tiene arreglo,
mira por dónde has de empezar.

Pero al final has aprendido,
que incluso a veces al caer
aunque te duela, estás jodido,
solo te queda renacer.

Y te preguntas cada hora,
y un minuto no te miente,
que para perderlo todo,
hace falta poco…
un segundo es suficiente.

Y ahora que sabes por dónde ir,
y lo que tienes que hacer,
ya no te vuelvas a caer,
porque ahora ya ves el camino
ya no lo debes perder...



...ahora ya ves el camino,

ámala siempre, igual que ayer.