De sabios es reflexionar...
martes, 1 de abril de 2014
Abril de mariposas....
domingo, 15 de septiembre de 2013
Tiempo de cambio
Renovarse...o morir. Literalmente. Siempre pensé que me gusta más el invierno que el verano. Ahora veo que, efectivamente, llevo mejor el frío que el calor...pero lo que realmente me gusta, lo que de verdad aprecio, es el cambio. El cambio de la camiseta a la sudadera. Y viceversa en primavera.
Precisamente por ello, por buscarlo, por anhelarlo, quizá por pura necesidad, llegó mi tiempo de cambio. Parcialmente total...y totalmente parcial.
Redescubrir que se puede disfrutar de un buen café después de comer sin acompañarlo de un cigarro. Comprobar que puedo disfrutar igual de un sábado comenzándolo a las 10:30 en el gimnasio. O que puedo estirar los días hasta más allá de las 22:00 para invertir en salud...perder tiempo para ganarlo.
Retomar relaciones que nunca debí perder, romper definitivamente otras que no debí alargar inutilmente.
En fin, embellecer mi ser en su totalidad, por dentro y por fuera, en cuerpo y en espíritu.
Algunos no confían en este cambio...gracias, su duda me da más fuerzas para poder callarles la boca.
Otros me apoyan y ayudan a conseguirlo...lo prometo, no lo olvidaré.
El cambio asusta, lo desconocido va de la mano del miedo...pero cambiar, siempre a mejor, es el único camino para crecer.
Try it!!
sábado, 2 de marzo de 2013
Lo más sencillo...lo mejor
Un buen día de descanso...de descanso mentiroso, de visita obligada y prometida hace tiempo a ese lugar tan especial, que contiene tanta historia y tanta belleza aunada en una sola obra, el monasterio de San Lorenzo del Escorial, junto a una de las personas que más quiero en este mundo...(después negaré esto, hermanito...jejejeje).Y luego un sencillo día en la nieve, un trineo más cutre que si fuera de los chinos (7 euros en Decathlon no JK???) pero que corría más que un Ferrari...un muñeco más guapo que nosotros mismos, enterito de nieve, con alguna prenda prestada mía...(es de nieve, pero tiene buen gusto), una guerra de bolazos de nieve, un bocadillo de fuet sentados en la estación del tren...
En fin, como siempre me dice un buen amigo, quien es capaz de ser feliz con poco, es difícil que logre alcanzarle la infelicidad...y sobre todo...encontrar la felicidad en lo más sencillo es signo de grandeza...así que ¡gracias amigos y hermanos! Ha sido un día genial que necesitaba más de lo que pensaba...
martes, 17 de julio de 2012
Lo prometido es deuda
jueves, 19 de enero de 2012
El Camino de Baldosas Amarillas
Ya era hora de escribir una entrada que hiciera honor al título del blog, y a lo que representa, al caminar constante, incansable, sorprendente y sobretodo, inescrutable, de todos nosotros por este ratito apacible o tormentoso que llamamos vida.
Os preguntaréis la razón de que esté tan filosófico esta noche (o no, pero os lo voy a contar igualmente).
Hoy, tras una larga y agónica espera de un mes, y a falta de dos días para el cumplimiento de condena, me han confirmado que me despedían del trabajo. Pero para volver a contratarme. Distintas condiciones, distintos horarios...en fin, no os aburriré con detalles.
La cuestión es que toda esta situación me ha obligado a modificar mi vida, tan milimetrada, parametrizada y ajustada a la perfección entre tres trabajos, un equipo de fútbol, una familia y mil amigos que atender...Entendamos modificar por abandonar, despedirme, reajustarme...Y eso, lamentablemente (o afortunadamente), siempre nos agita.
Los trabajos no son solo trabajos, son personas, son situaciones, son momentos, son...mil cosas, todas cargadas irremediablemente de un tapiz sentimental ineludible. Y hoy he tenido que despedirme de jefes, con sus carencias, pero también con sus virtudes (sobre todo culinarias, echaré de menos las comidas con mis jefes de Crisol), he tenido que decir adiós (espero que hasta luego) a compañeros geniales, explicarle a mis alumnos que me iba, soportar con total profesionalidad que me dijeran que si yo me iba ellos se venían detrás (lo cual me ha hecho refrescar la razón de por qué narices estudié lo que estudié...y es que l@s muchach@s son mi vida)...en fin...sentimientos...
Pero bueno...es que este Camino de Baldosas Amarillas es así, nunca sabemos donde nos lleva, cuando pensamos que tenemos todo ajustado y controlado...aparece un día como este, y sopla hasta tirarnos el castillo de naipes al suelo...Eso sí, siempre para rehacer otro, más alto, más bonito y más robusto.
Sigamos andando mi gente, que este camino no está hecho para cobardes...que está hecho para aventureros valientes, aunque las aventuras estén en lo más insignificante, en lo más pequeño, en lo más escondido...
lunes, 9 de enero de 2012
El Fin del Mundo
jueves, 29 de septiembre de 2011
Hoy, por fin...
Comenzó con un intensísimo campamento de 10 días, plagados de alegría, sudor, cloro (insuficiente, quizá), sueño y presión. Pero sobre todo, cargados de un impagable cariño gratuito y sincero de todos l@s pequeñ@s que tanto me aportan siempre. Este año les echaré tantísimo de menos...
A ello le siguió una visita express a Asturias, ese pequeño minimundo rodeado de montañas grandiosas y de acantilados inexpugnables. Buen comer, buen beber, en fin, buen vivir, algo cotidiano siempre que hablemos de las costas del Cantábrico. Y sobre todo, una gran compañía, con mi hermano, con mi compañero de fatigas inseparable desde tiempos ya inmemoriales...Gracias caballero...nunca podré pagarle tanto bien que me hace...
Después, una serie de idas y venidas a esa otra casa que tengo en Piedralaves, un rinconcito en el que, paradógicamente, pese a su pequeño tamaño, es capaz de albergar para mí tan grandes (incontenibles, diría en justicia) sentimientos, recuerdos, vivencias, descubrimientos...Y sobre todo, hablando de descubrimientos, y sería más justo decir redescubrimientos, reencontrarme con esa otra familia tan extensa y a la vez tan unida. El Oratorio de San Felipe Neri de Getafe resulta incomprensible para aquel que mira desde fuera, pero resulta insuperable para aquel que vive dentro.
Entre esas idas y venidas, una serie de viajes, más cortos, más lejanos o más cercanos, pero todos inolvidables.
Un camping en la sierra madrileña con mi gente toledana, a los que siempre, inevitablemente, llevaré en el corazón, porque ellos han labrado con pico y pala su propio rinconcito en él.
Una fuga más fugaz (valga la redundancia) si cabe que la asturiana, esta vez a mi segunda tierra, Galicia, para reecontrarme, como siempre, con ella, con el Apóstol (confío en seguir visitándole cada año) y conmigo mismo.
Y como traca final a este periplo estival, una serie de festejos veraniegos en una gran compañía, para finiquitar, entre carpas, discotecas móviles de pueblo y conciertos, una etapa de mi vida que me costará olvidar, si es que eso es posible.
Y después, ¿qué?
Pues después a seguir, a recordar, a agradecer, y, gracias a Dios, por qué no decirlo, ¡a trabajar! Porque después de todo, ante un año que se presentaba yermo y aburrido, parecido al anterior, eso sí, sin una carga importante de la que he conseguido desprenderme, las previsiones no eran muy alagüeñas...Sin embargo, y no dejo de sorprenderme, todavía me esperan más experiencias nuevas, más gente a la que conocer, más personas a las que redescubrir...y un tiempo precioso hasta que llegue de nuevo un verano más...
Gracias a todos los que habéis hecho posible este increíble capítulo de mi vida, sois...¡¡¡inimitables!!



